El verdadero origen de la bandera catalana

La bandera catalana tiene su origen en una fantasía, la leyenda de Guifré el Pilòs. Además Carlos el Calvo y Guifré no fueron contemporáneos.
¡Claro! ¡Pero que os creíais! Es una leyenda, nadie afirma lo contrario, igual que Don Pelayo, el rey Arturo o Rómulo y Remo. Son personajes “históricos” ficticios que sirven para explicar unos hechos concretos, no hay que tomarlos como hechos históricos, pero aun así no podemos rechazar una leyenda afirmando que Carlos el Calvo y Guifré el Pilós no vivieron en la misma época, tal como he oído por ahí: Carlos el Calvo murió en el 877 y Guifré el Pilòs nació en el 840 y murió en el 897, o sea que si fueron contemporáneos.
En fin, lo repetiré para no tener que hacerlo más: La leyenda de Guifré el Pilòs es una leyenda. Punto.
Los propios historiadores catalanes, como Armand de Fluvià afirman que los cuatro palos han sido adoptadas últimamente, sin base histórica.
Este punto es muy bueno. Todo está basado en sacar de contexto unas declaraciones de Armand deFluviá, quizás el mayor especialista en genealogía catalana, quien afirmó en un artículo que “…muchos ayuntamientos, por un patriotismo mal entendido, quisieron incluir en los escudos la señal de los Cuatro Palos, quizá pensando que poniéndolos serían más catalanes“. A la vista de esto, parece que tienen razón los amantes de las conspiraciones catalanas. El texto parece afirmar que Armand de Fluvià cree que los cuatro palos no deben estar en los escudos locales de Catalunya porque no son el símbolo representativo propio de Catalunya, cuando en realidad, si leemos es articulo completo donde aparecen estas declaraciones, Armand de Fluvià afirma que los escudos locales no deben contener los cuatro palos ya que es un símbolo nacional que no debe emplearse para representar entidades locales… ¡Totalmente lo contrario!
Lo triste es que una simple búsqueda por internet nos devuelve un montón de repeticiones de esta falacia por los típicos españolistas frustrados que necesitan afianzar su identidad negando la de los demás
3 El Rojo y el Amarillo son los colores pontificios y como los reyes de Aragón eran abanderados del Papa, adoptaron dichos colores.
Otra soberana tontería. El relato nos cuenta que el rey de Aragón y Pamplona, Sancho Ramirez, se enfeudó en la Santa Sede en 1089, y debido a ello adoptó los colores de su nuevo señor, el Papa. Esos colores (¡como no!) serían el rojo y el amarillo, por lo tanto queda demostrado que la bandera con los cuatro palos existió en Aragón antes que en Catalunya.
Para justificar que los colores del Papa eran el amarillo y el rojo, se aporta como prueba un fresco de 1247 de la capilla de San Silvestre donde aparece el Papa con un conopeum con estos colores.
Aquí, como suele ocurrir, se confunde, intencionadamente o no, la causa con el efecto. El fresco es de 1247, o sea posterior a la visita que realizó el rey pedro el católico a Roma, en 1204, acompañado de nobles catalanes y provenzales, para hacerse coronar rey por el Papa.
Catalunya no podía disponer de pendón o bandera, ya que esta era prerrogativa exclusiva de Reyes y Catalunya, como condado, no disponía de ese privilegio.
 Supongo que el error de la afirmación anterior (prefiero pensar en errores ya que no hay que presuponer mala fe a nadie) es debido a que el rey de Catalunya ostentaba el titulo de Conde de Barcelona. En realidad fue en el 988, con Borrell II en el poder, cuando se rompió el vasallaje con el rey de Francia y a partir de ese momento Catalunya (o el Condado de Barcelona) fue una entidad independiente.
Esta entidad jamás recibió el nombre de Reino, sino de Principado. Esta figura, equivalente a la de reino, englobaba todos los condados catalanes bajo la jurisdicción del soberano, que era a la vez Rey de Aragón y Conde de Barcelona. El Principado incluía a todos los condados y estos fueron incorporándose a lo largo de los años: Girona el 878, Osona el 879, Besalú el 1111, Cerdanya el 1117, Tarragona el 1157, Rosselló el 1172, Pallars Jussà el 1192, Urgell el 1314, Empúries el 1325 y Pallars Sobirà el 1481. Por esto, no está de más recodar que el himno de Catalunya dice en una de sus estrofas “Catalunya comtat gran”.
La bandera y símbolo de este principado, y por ende del Conde de Barcelona, es la bandera de Catalunya, una de les más antiguas de Europa (quizás incluso la más antigua).
5 Catalunya no existía en la Edad Media, la prueba es que en los mapas medievales no aparece el nombre de Catalunya.
 He llegado a leer artículos en que, muy seriamente, se afirmaba que Catalunya nunca ha existido. En fin… He encontrado varios artículos en la Red en la que se muestra un mapa francés moderno en el que se engloba a Catalunya en 1325 como parte de Francia (recordemos que la independencia de los francos se produjo en el siglo X, cuando Borrell II rompió su juramento de vasallaje con el rey franco Hugo Capeto, debido a que Lotario I no lo ayudó contra los musulmanes).
 Lo malo no es que se use un mapa francés moderno, ¡¡¡es que se diga que este mapa es del siglo XIV y se aporta como prueba de la inexistencia de Catalunya!!!! A continuación muestro el mapa de marras y un par de mapas auténticos del siglo XIV, las diferencias son tan evidentes que creo que no es necesario comentar nada más (por cierto, pero no puedo evitarlo, se me escapa la risa, el presunto mapa del siglo XIV está plastificado y clavado en una pared con 4 chinchetas).
Mapas reales del siglo XIV
Ya se ha comentado en muchos lugares de la web la falsedad de este mapa, pero no está de más recordar sus incongruencias: Ningún mapa antiguo tiene una leyenda a uno de sus márgenes explicando los símbolos que en él se representan; Aparece una miniatura de Luis IX de Francia como San Luis, pero no fue canonizado hasta 1297; La zona de Jaén aparece bajo el dominio almohade, cuando ya estaba conquistada por Castilla; La comarca de Olivenza, que fue Potuguesa hasta 1801 aparece como castellana; el perfil costero está perfectamente perfilado, algo imposible en el siglo XIV; Las notas están en un francés perfecto y la caligrafía también es demasiado regular para la época, etc.
En fin que se trata de un mapa confeccionado en el siglo XIX como mucho (o quizás en el XX) por algún trasnochado francés que quería recordar los tiempos de Carlomagno y apropiarse de la mitad de España… lo curioso es que los ultracentristas, siempre tan poco amigos delo galo, se basan en ellos para no reconocer la existencia de Catalunya, a pesar de que así les regalan una buena porción de España…
6 Cuando se oficializó la bandera catalana, la Generalitat rechazó la simbología clásica (la bandera con cruz de San Jorge o la de Santa Eulàlia) y tomó la bandera aragonesa como propia.
Si se celebrara el premio ignobel de historia (quizás se celebra, tendré que comprobarlo) ganarían los resentidos que proclaman que hasta que murió Franco no se usó en Catalunya la bandera con los cuatro palos. No voy a intentar rebatir esta afirmación, pues es tan ridícula que no merece ni perder el tiempo en ella, pero si me gustaría distinguir entre la bandera de Santa Eulàlia y la de los cuatro palos.
Comúnmente se afirma en los círculos revisionistas que la estatua de Rafael de Casanovas no muestra la bandera con los cuatro palos y deducen de ello que la bandera de Santa Eulàlia es la única auténtica bandera de los condes catalanes.
Desde la Edad Medía la bandera de Barcelona (que no de la monarquía, ni la del conde, ni la del Principado, ni la de Catalunya… repito: La bandera de la Ciudad de Barcelona) era la tradicional bandera cuarteada de cruces y palos.
Entre los siglos XV y XVI, el pendón de Santa Eulàlia sustituyó la bandera cuarteada como símbolo de Barcelona. A partir de ese momento fue la bandera de Santa Eulàlia la que presidió las movilizaciones militares, fue el símbolo del Tercio Barcelonés y era omnipresente en la resistencia de la ciudad durante el 1714. Por tanto, y a la vista de todo lo anterior, ¿puede extrañar a alguien que Rafael de Casanova enarbolara el símbolo de la ciudad? Lo que si debería extrañarnos (o quizás no) es que se manipule ese hecho para afirmar que como llevaba el pendón de Santa Eulàlia y no la bandera de Catalunya, el pendón era el símbolo de Catalunya.
La bandera catalana no aparece en Catalunya hasta la boda de Ramon Berenguer IV y Petronila de Aragon en 1150. Ahora bien, este símbolo no lo usaron los Condes de Barcelona, excepto el último de ellos, es decir Ramón Berenguer IV, y éste lo llevó precisamente al ser Principe consorte de los aragoneses, por matrimonio con Doña Petronila Reina de Aragón.
El argumento definitivo: La bandera catalana es una copia de la aragonesa (y no al revés). Esto ha sido afirmado por multitud de fuentes, repitiéndose unas a otras sin cuestionar la absurdidad del hecho, incluso hay pseudohistoriadores que han dedicado su vida y su obra a luchar contra un supuesto pancatalanismo conquistador, repitiendo hasta la saciedad el argumento anterior.
Vamos a analizarlo, ¿es verdad que hasta 1150, tras la unión de las casas de Barcelona y Aragón, no aparece en Catalunya la bandera de los cuatro palos? Pues va a ser que no.
Primero de todo dejemos claro que ningún historiador aragonés hasta bien entrado el siglo XX ha sostenido el origen aragonés de los cuatro palos, todos han afirmado su catalanidad, lo que demuestra una clara intencionalidad política en los voceros de la teoría del origen aragonés,
La Bandera cuatribarrada aparece documentada por primera vez en el sepulcro de Ramon Berenguer II, muerto el 1082. Por su parte el escudo de armas de los Condes de Barcelona aparece por vez primera en un sello de Ramon Berenguer IV de 1150, eso significa que la matriz de ese sello debió realizarse unos años antes, hacia 1137.
¿Y con anterioridad a esa fecha? Algunas investigaciones consideran que el origen de la Bandera Catalana se remonta al 878, cuando el rey franco Luís el Tartamudo otorga al hijo del marqués de Gotia, Guifré, el título de Conde de Barcelona, Girona y Besalú. Este hecho da inicio al Condado de Barcelona, cuyo escudo está formado por las famosas cuatro barras, aunque tenemos que reconocer que estamos hablando de una época preheráldica, por lo que no hay pruebas que soporten esta teoría.
La teoría más aceptable es la que afirma que la bandera procede de los Condes de Barcelona y posteriormente fue adoptada por los condes de Provenza, los de Foix, los de Mallorca y los de Aragón. Las pruebas no son muy claras, pero tampoco lo son las que aportan los defensores del aragonesismo o valencianismo de la señera, vamos a analizarlas una a una:
 El Sello de Millau. En 1187, el rey Alfonso el Casto concede a la villa de Millau, en la Occitania francesa y posesión desde 1112 del Conde de Barcelona, el privilegio de usar un sello con “nuestra enseña” (vexillum nostrum). En los sello aparece una bloca, y enlos sellos de Alfonso II de Aragón no aparece jamás, pero en los de Ramon Berenguer IV o en los de sus hijos, siempre aparecía.
Es la primera vez en que la señal heráldica de los cuatro palos aparece en un escudo, no como arma defensiva, sino como emblema.
 Las Tumbas Reales. En las tumbas reales de la condesa Ermessenda (fallecida en 1057), del conde Ramon Berenguer II (en 1082) de la catedral de Girona aparecen unas franjas rojas y amarillas en el lateral de los sarcófagos y ello vendría a apoyar la tesis del origen catalán, pues las tumbas son a la unión del Condado de Barcelona con el Reino de Aragón (1164).
Se han discutido en ocasiones indicando que podrían ser añadidos posteriores a las tumbas, pero a favor de su antigüedad hay que indicar que se han analizado los pigmentos y estos concuerdan con los usados por varios maestros de la época. Pero a pesar de ello, autores aragoneses como Montaner Frutos, en 1995, argumentaron que las pinturas de los sarcófagos no podían ser del siglo XI por que la pintura no hubiese aguantado tres siglos a la intemperie hasta que los sarcófagos fueron trasladados al interior del templo en 1385. El problema de aceptar esto es que no hay ningún ejemplo de sepulcro de 1385 o de años inmediatos en que figuren las armas sin ninguna forma heráldica, o sea escudo. En 1385 estaba en pleno apogeo la heráldica, y si las barras pintadas hubiesen sido de esa época, no se habrían limitado a pintarlas tal como aparecen actualmente, sino que habrían sido incluidas dentro de un escudo.
Los Sellos de Ramon Berenguer IV: Se conservan tres sellos del Conde Ramon Berenguer IV de los años 1150, 1157 y 1160 . Estos sellos llevan el emblema heráldico de los palos y el escudo.
 Documentos Medievales. Puede parecer de cajón , pero en la Edad Media nadie discutía que el emblema familiar de los Condes de Barcelona eran los cuatro palos.
Existen documentos de la Cancillería Real que desde el siglo XIV niegan el origen aragonés del emblema. Hay muchos ejemplos, entre ellos:
El rey Pere el Ceremoniós en las Ordenaciones de la Casa Real, indica en 1354 que “un escut en lo qual sien les armes Daragó (territorials) que son aytals, una creu per mig del escut e a cascún carté un cap de sarray”. Esta descripción corresponde a la llamada Cruz de Alcoraz, la verdadera bandera de la Casa de Aragon.
En la Crónica de los Reyes de Aragón y Condes de Barcelona se afirma que Alfonso el Casto “mudá armes e senyals daragó e pres bastons”. En la Genealogía, encargada por el futuro rey Joan I en 1380, se afirma que Ramon Berenguer IV, después de casarse con Peronella, “no canvià les armes comtals que ara són les armes reials”.
 La reina Maria de Luna, en 1396, señala que ”que les galees no porten banderas, cendals ne panyos de senyal alcú sinó del comptat de Barchelona, ço es, barres grogues e vermelles tantsolament.”
 
La reina Margarida, eln 1410, describe las armas familiares de los reyes de Aragón anteriores a la unión como “un estendart de tafetà blau ab creu blanca Daragó”.
La Corónica de Aragón, de 1499, repite que la bandera de Aragón es la Cruz de Alcoraz y en De Aragoniae regibus et eorum rebus gestis (1599) se comenta que las ”insignias de Aragón que son segun primero diximos una cruz blanca en campo azul“; “Colorado y amarillo que son las armas del condado de Barcelona“. En los Anales de la Corona de Aragón (1562) se afirma que son ”armas del conde de Barcelona, bastones rojos en campo de oro“; “se preferían las armas de Cataluña por descender los reyes por línea de varón de aquellos príncipes“.
En la Aragonensium rerum commentarii (1588) de Jerónimo de Blancas se dice que “fueron preferidas las armas de Barcelona a las reales de Aragón“. Para terminar hay que fijarse que en los estatutos universitarios de la Universidad de Zaragoza de 1583 se indica que el emblema de Aragón es la Cruz de Alcoraz.
Y en las Cortes aragonesas de 1678, se aprueba que “las vanderas de las compañías lleven los bastones de Borgonya en el mejor lugar y para que se diferencien de los de Cataluña”. 
 
Descendencia: La prueba definitiva fue aportada por el heraldista Paul Adam-Even y sin duda es la más simple de todas: Los condes de Provenza i los Condes de Foix, descendientes, ya sea por línea masculina o femenina, de la casa catalana, con anterioridad a la alianza aragonesa, llevaron los palos en sus escudos, cosa que no podrían haber hecho si hubiesen sido armas propias de la casa de Aragón, de la que no eran descendientes.
Fuente: “Omnibus Dubitandum”

 

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